
Arcoíris trata de evidenciar un abanico de posibilidades de los distintos rasgos psicoanalíticos a los que recurren los narradores para caracterizar la conducta de los personajes. Mismas conductas que se entrelazan en evoluciones psicológicas y asociaciones de elementos detonantes, neurosis y jerarquía de comportamientos.
El interés por comprender por qué los seres humanos actúan de una manera determinada, qué los impulsa y qué los puede detener, ha acompañado el pensamiento humano desde siempre. En este sentido, quizás sea el comportamiento uno de los términos más discutidos por las distintas escuelas psicológicas y con independencia del campo disciplinario al que se haga referencia. Las conductas tienen patrones que dentro de ciertos parámetros se consideran normales, los que entran en excesos o deterioros de la conciencia por alguna razón son las que más nos llaman la atención.
Podríamos ir por la calle y encontrarnos miles de personas. Solo nos llamarán la atención aquellas que entran en lo inusual. En diversas ocasiones, las alteraciones mostradas por los algunos personajes de estas narrativas se originan por una necesidad o demanda subyacente. Las necesidades pueden ser biológicas o médicas, producidas por un deterioro cerebral, una descompensación farmacológica, una patología no descubierta, etc. En cuanto a las demandas, pueden estar relacionadas con necesidades afectivas, falta de estímulos o actividad, déficits de interacción o vinculación con los demás, etc. Víctor Escarramán toma el bisturí, hace la incisión en las páginas de las obras de Raful y Peralta Romero y va extrayendo las alteraciones conductuales, en todos los estadios de la demencia, abordándolas mediante un análisis funcional y humano.
Es un análisis que evidencia un conjunto de factores individuales, familiares, comunitarios y estructurales que socavan la salud mental. (…)el arcoíris tiene un simbolismo amplio de esperanza, alianza desde los inicios de la humanidad. En Grecia, Iris es la diosa del arcoíris que anuncia el pacto de unión entre el Olimpo y la tierra al final de la tormenta; al igual que Hermes, es la encargada de hacer llegar los mensajes de los dioses a los seres humanos. En la mitología nórdica las walkirias utilizaban el arcoíris para descender a los campos de batalla y recoger a los héroes muertos en combate para conducirlos al Walhalla. Con el arcoíris se trasciende lo puramente físico-natural para entrar en lo metafísico.
Rita Diaz Blanco
septiembre 2022